viernes, 30 de octubre de 2015

La evaluación compartida: Alumnos y profesores como evaluadores de presentaciones orales



La evaluación compartida: investigación multidisciplinar



Alumnos y profesores como evaluadores de presentaciones orales
Ventajas
Limitaciones
Estrategias para su implementación
Se sustenta en la unicidad de criterio definido que ayude a docente y estudiante a tomar decisiones equilibradas.


Poca precisión en los criterios de evaluación.
Definir de manera colegiada los criterios de evaluación.
El alumno como auto y coevaluador  implica ofrecer a los estudiantes la posibilidad de valorar su propio aprendizaje.
Sobrevalorarse o consensuar calificaciones con el par, bajo la lógica de “lo que interesa es aprobar”.
Acordar espacios de reflexión con los estudiantes para hacer de este proceso una rutina a demostrar en su desempeño profesional.
Implica, un alto nivel de compromiso actitudinal y de responsabilidad con la auto y covaloración.
Que no existan espacios de reflexión que lo hagan real y formativo.
Proponer algunos acuerdos de actuación a nivel de todo el colectivo
La evaluación cuando se concibe como un proceso de conciencia y de confianza asegura honestidad y justicia.
Que el proceso se ejecute como un procedimiento eminentemente administrativo y pierda su finalidad formativa.
Incluirlo como parte del proceso formativo, en la política institucional y el el sílabo
Compartir con los estudiantes los logros de aprendizaje previstos y entrenarlos en su autoevaluación y coevaluación
Unilateralidad en el proceso
Implementar un sistema de comunicación y retroalimentación permanente a los estudiantes
Elevado grado de acuerdo en las puntuaciones una selección de criterios lo más objetivos posibles y la creación de guías para la puntuación
Imprecisión en las puntuaciones y selección de criterios o determinación de éstos de manera unilateral.

Reuniones periódicas para definir o reajustar las puntuaciones, criterios y reajuste de guías u otros.



Las nuevas propuestas de evaluación


Los estudios sobre didáctica, desde la década de los ’70 hasta la actualidad, instalan la problemática de la evaluación de aprendizajes como un tema de difícil resolución. La evaluación suele ser presentada en términos de "controversias", "paradojas", "problemas", "indefiniciones", entre otros. Estas denotaciones dan cuenta de una problemática teórica y práctica del objeto evaluativo, pero también de una apertura al debate acerca del tema.

El artículo analiza el surgimiento de nuevas propuestas de evaluación en la cátedra universitaria a través de un estudio realizado en la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires. El foco estuvo orientado a la búsqueda de las propuestas innovadoras que recuperan el sentido educativo del objeto evaluativo con el fin de comprender sus características más recurrentes, sus perspectivas y limitaciones.

Para profundizar:

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